melodia

 

La novela negra española no tiene nada que envidiar a la que se hace en cualquier geografía más prestigiada y mimada por las editoriales y los lectores en los últimos tiempos. Una buena prueba de ello es la cantidad de propuestas y de nombres que rápidamente están atrayendo las miradas de los consumidores y sobre todo la regeneración que se produce de forma constante gracias a las propuestas que nos llegan de diferentes editoriales que apuestan por debutantes en el género como son en esta ocasión Josep Camps y Daniel García Giménez, ambos catalanes que escriben en castellano y que han editado su estreno en Alrevés y en Plataforma Editorial. Se trata de Melodía quebrada y de Los discípulos de Baco y aunque los libros tengan poco en común entre sí, podemos encontrar una característica que los hermana: la gran calidad de ambos.

Camps (Barcelona, 1964) nos ofrece una obra de tintes clásicos que arranca con la creación de un personaje llamado a perservar –Eutiquio Mercado, Mosso d’Esquadra, extoxicómano apasionado por el rock and roll- y de su nueva compañera en el departamento, Elvira Sangenís. Es decir, la pareja clásica de investigadores al estilo de Sherlock y Watson, o la pareja clásica de aventureros al estilo del Quijote y Sancho Panza. Pero con más mala hostia y con un cadáver de los de alta alcurnia encima de la mesa –en este caso en la sauna de un campo de golf-. La trama, compleja y adictiva, nos llevará por un mundo donde nada es lo que parece y en el que el poder se alía con el ladrillo, la corrupción y la especulación. Y no, no es un telediario, es una magnífica novela.

Las claves que hacen del debut de Camps una obra nada desdeñable debemos centrarlas en la maestría para la creación de esos personajes, y a la vez en una perfecta dosificación de la información. Melodía quebrada está bien construida, con oficio y con un conocimiento muy interesante de la geografía metropolitana y sus tejemanejes. El sargento Mercado merece una larga vida editorial y el lector no quedará defraudado, Melodía quebrada no engaña, es una novela negra canónica, algo que parece muy complicado de realizar en estos tiempos que corren.

Podríamos pensar que un servidor no es amante de los experimentos, de las mezclas de géneros y de los inventos. Tal vez sea cierto y dice el refrán que los inventos hay que hacerlos con gaseosa. Pero si en lugar del líquido transparente y burbujeante uno se dedica a hacerlo con un tinto de cuerpo generoso y aromas rebuscados tal vez lo que aparezca sea esta magnífica novela, Los discípulos de Baco, que ha perpetrado Daniel García Giménez (1977). En el fondo, lo que tenemos aquí es una novela de aventuras también de corte clásico, que sigue la estructura de las Quests medievales: diversos caballeros andantes lanzados a lo loco a conseguir el santo Grial. Solo que en este caso el objeto que se busca es un vino perfecto que puede cambiar el destino de quien lo bebe o lo posee y los caballeros andantes son una policía, un mafioso ruso, un antiguo oficial nazi, una arqueóloga furtiva…

Daniel García domina a la perfección la información histórica, se ha documentado profusamente sobre enología –y en ningún momento se olvida de que esto es una novela y no un tratado de vinos- y el ritmo. Es una novela trepidante que contiene lo mejor de Alejandro Dumas y lo mejor del cine de acción de Michael Mann y por la que desfila una cantidad de personajes y situaciones que cualquier veterano habría querido escribir. En definitiva, un debut de los que hacen lectores y que demuestran que la fusión de géneros puede dar excelentes resultados si quien los mezcla es Daniel García Giménez.

 

Sebastià Bennasar

@sbennassar

 

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Melodía quebrada / Josep Camps  / Editorial Alrevés / 1ª edición, 2014 / 294 páginas / ISBN 9788415900573

Los discípulos de Baco / Daniel García Giménez / Plataforma Editorial / 1ª edición, 2014 / 362 páginas / ISBN 9788416096886

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