sacamuelas
Theodoor Rombouts. ‘El charlatán sacamuelas’, 1620-1625. Óleo sobre lienzo. © Museo Nacional del Prado

 

Cuando uno entra en casa ajena, es inevitable echarle un vistazo rápido pero exhaustivo a los objetos personales del anfitrión: el color de las cortinas, lo que tiene en las estanterías, si hay algo desubicado en la cocina, una revista abierta en alguna página… Los objetos dicen mucho de las personas, tanto los que tienen en su hogar, como los que lucen para vestir: trajes, complementos, accesorios… Siendo este un vicio tan intrínseco en nosotros, el de catalogar a nuestros congéneres en función de lo que lucen íntima o externamente, no parece en absoluto descabellado extrapolarlo al arte y ofrecer una exposición titulada Los objetos hablan, máxima que viene de una frase del filósofo Martin Heidegger y que apunta precisamente a lo que lo material revela del ser humano.

Partiendo de las colecciones del Museo del Prado, CaixaForum Tarragona exhibe una selección de piezas donde lo particular ayuda a entender lo general. Un total de sesenta pinturas y objetos de las escuelas española, flamenca, italiana y francesa de entre los siglos XVI y XIX ofrecen retratos y escenas cuyo valor identificativo reside en esos detalles que ayudan a proyectar un estrato social, una manera de vivir, un afán coleccionista o sencillamente una normalidad dentro de una época. Más aún: cuando un noble o un aristócrata decide utilizar determinada vestimenta para ser retratado, cuando elige el rincón de su casa donde desea ser inmortalizado, en el fondo está haciendo un ejercicio de construcción de su propio mundo a pequeña escala. Al crear el retrato, el pintor lanza a la Historia un cúmulo de información contenida en una mirada, una pose, pero también unos objetos.

Un buen ejemplo de lo que los objetos cuentan de los personajes que aparecen en una pintura es Las meninas de Velázquez. De entre todo lo que ofrece esta obra magna del artista sevillano, podemos parar atención al pequeño búcaro rojo que María Agustina Sarmiento ofrece a la infanta Margarita de Austria, quien a los doce años ya estaba casada con su tío el emperador Leopoldo I. Según investigaciones, se supo que esa vasija no era un simple vaso de agua, sino que respondía a la moda de la época que tenían algunas mujeres distinguidas de comer arcilla para retrasar y disminuir el flujo menstrual o blanquear la piel. Ese detalle, que en un principio pasa totalmente desapercibido, otorga, sin embargo, más humanidad a la pequeña infanta Margarita y ayuda a definir un estatus y una época.

Las pinturas que se pueden ver en CaixaForum Tarragona son mucho más modestas que la de Velázquez, aunque entre la selección podemos encontrar obras de Rubens, El Greco, Luca Giordano, Joaquín Sorolla, Francisco de Zurbarán, Bartolomé E. Murillo y Jan Brueghel el Viejo, entre otros. De entre las sugestivas pinturas expuestas, está El charlatán sacamuelas (1620-1625) de Theodoor Rombouts, donde podemos ver a un hombre con un collar de muelas al cuello (demostrando el éxito de sus trabajos) extrayendo una pieza dental a una mujer, rodeado de su instrumental quirúrgico y un elenco de personajes que observan la operación; La duquesa de Abrantes (1816) de Francisco de Goya, que muestra a la protagonista con un escotado vestido de estilo francés con una corona de flores y sosteniendo en su mano una partitura, lo que denota la afición a la música de ella y su educación en refinados ambientes intelectuales de la época; o La vista y el olfato (1620) de Jan Brueghel el Viejo, que refleja el afán coleccionista de la aristocracia flamenca de los siglos XVI y XVII.

En 2010 esta misma curiosidad por lo particular llevó al periodista y escritor Bill Bryson a escribir un libro de casi setecientas páginas titulado En casa, en el que investigaba el significado y el valor que la sociedad le da a los objetos que nos rodean en nuestro hogar y, en consecuencia, sobre la vida privada. En la introducción decía: “pensé que sería interesante, y que podría llenar un libro con ello, considerar las cosas normales de la vida, fijarse en ellas de una vez por todas y tratarlas como si también fuesen importantes. Echando un simple vistazo a mi casa, me quedé sorprendido, y también algo horrorizado, al darme cuenta de lo poco que sabía sobre el mundo doméstico que me rodeaba”. Así, decidió “escribir una historia del mundo sin salir de casa”. Los objetos hablan nos propone también algo parecido: un viaje a lo privado para contarnos una parte de la historia del mundo sin salir del arte.

La exposición, que parte de un acuerdo entre la Fundació La Caixa y el Museo del Prado en el ámbito expositivo y educativo que ya ha desembocado en diversas muestras conjuntas como La belleza cautiva o Goya. Luces y sombras, que estuvieron en CaixaForum Barcelona. La presente propuesta, que ya ha pasado por las sedes de Girona y Lleida, podrá visitarse en el espacio de Tarragona hasta el 11 de enero.

 

Manel Haro

@manelhc

 

________

Más información

________

Los objetos hablan: Colecciones del Museo del Prado / CaixaForum Tarragona (C/ Cristòfor Colom, 2) / Fins l’11 de gener de 2015 / Entrada gratuita / obrasocial.lacaixa.es

Anuncios