Foto de Gordon Trice (cedida por RBA)
Foto de Gordon Trice (cedida por RBA)

 

Misterio desvelado. Un tipo que aspira a vender muchos libros, que reconoce que hace thriller americano y al que se le nota algo obsesionado por la edad media y sus caballeros andantes acaba de proclamarse vencedor del VIII premio RBA de novela negra. Se llama Lee Child (seudónimo de Jim Grant) y ha atendido a los medios a través de una videoconferencia puesto que se encuentra en Nueva York. En la sala de prensa –por cierto con un frío atroz como los nervios de acero del personaje protagonista de la novela, Jack Reacher- se comentaba que si él no podía venir podía haber mandado a Tom Cruise, que ha encarnado al héroe en su versión fílmica.

Y bueno, aunque intentó hacerse el simpático (sobre todo gracias los méritos de su intérprete al español), un tipo en cuyo dosier de prensa señala que tiene un apartamento en Manhattan, una casa de campo en Inglaterra, otra en el sur de Francia y que conduce un Jaguar, normalmente no cae bien. Tal vez para él, los 125.000 euros del premio (al que optaban más de 250 originales, pero entre los que Lorenzo Silva echó en falta a más autores españoles) sean calderilla. Pero tiene dos virtudes, reconoció el valor futbolístico del Barça y es seguidor del Aston Villa. Esto marca carácter. Como también lo marca en estos momentos declararse seguidor de Agatha Christie. Es como mentar el Don Simón en una reunión de enólogos.

Tal vez el lector se pregunte por qué llevamos dos párrafos hablando del autor y sin hablar de la novela. Lógicamente porque no sabemos casi nada de ella. Sólo que se llamará Personal, que Jack Reacher se enfrentará a uno de los tres mejores francotiradores del mundo que intenta cargarse al presidente de Francia en una cumbre del G8, y que se publicará a finales de octubre si todo va como está previsto. Ah, y que al autor no le importaría vender muchos ejemplares (y a sus editores tampoco).

Al autor se le preguntó por activa y por pasiva sobre la figura del francotirador y aunque todo el mundo esperaba que reconociese algún tipo de deuda con otro grande del bestseller, Frederick Forsyth y su Chacal, no hubo ninguna palabra para el autor de Los perros de la guerra. Mucha épica de los sesenta, Kennedy, el otro Kennedy y compañía, y la constatación de que el francotirador podía ser un antagonista perfecto porque entronca con nuestros miedos más atávicos, pero de Forsyth nada de nada.

Así pues, tendremos que esperar a la publicación de la novela para saber si este libro entronca con lo que asegura Lorenzo Silva, presidente del jurado: “este es un premio de buenos autores y de buenos libros”. En octubre saldremos de dudas, pero si alguien no puede esperar, puede leer los tres títulos que ya ha publicado en RBA: Un disparo, Mala suerte y El camino difícil.

 

Sebastià Bennasar

@sbennassar

Anuncios