cine

 

Uno de los temas principales que preocupa a la crítica cinematográfica en la actualidad es la relación entre la crítica profesional y aquella digamos amateur, que ha encontrado en Internet una plataforma importantísima de difusión. A los múltiples textos que intentan explicar o delimitar cada una de dichas prácticas, se le suma la natural tarea que incansablemente se lleva a cabo tanto desde la cinefilia como desde las universidades, de seguir explicando qué es el cine y de qué manera está en la base (o es consecuencia de) nuestro modo de ver el mundo. Será en este segundo grupo que deberemos incluir El cine de pensamiento, volumen que se define a sí mismo como un trabajo grupal: los artículos comprendidos en el libro son de autores diversos y tratan además aspectos más o menos lejanos de la teoría y la práctica cinematográfica.

Ahora bien, El cine de pensamiento es, ante todo, un libro hecho por y para departamentos universitarios, reuniendo (me figuro que por deberes y obligaciones docentes) textos de personas relacionadas con un mismo ámbito, y perdiendo de este modo la oportunidad de juntar en un mismo libro ejercicios intelectuales de procedencias dispares (léase, por ejemplo, de la crítica amateur), lo que potenciaría aún más, si cabe, ese “pensamiento colectivo” que quiere reflejar el libro. Si traigo a colación estos aspectos es porque, en esencia, no veo una gran diferencia entre los ejercicios de explicación, expresión o reflexión académicos y aquellos que se producen fuera de las aulas, y más en vista de la progresiva especialización y profesionalización que hace que la propia crítica amateur, por simple acumulación de experiencias, acabe derivando en algo semiprofesional.

En todo caso, El cine de pensamiento es una oportunidad perfecta para ver cómo se puede escribir sobre cine, desde el cine y en relación al cine. Como ya he dicho, los temas tratados en el libro son muchos: las posibilidades de entender el cine como pensamiento; el pensamiento cinematográfico de las vanguardias europeas; la resurrección de James Bond en el Skyfall de Mendes; el funcionamiento del cine realidad de Kluge, Herzog o Farocki; el paisaje entendido por la teoría rusa del cine… Hay, pues, un baile constante entre la teoría, propia y ajena; los ejemplos fílmicos; las literaturas, filosofías y prácticas artísticas modernas; y un sinfín de nombres, sugerencias y relaciones que dan cuenta de hasta qué punto las reflexiones sobre cine son múltiples y productivas.

Como todo libro de estas características, El cine de pensamiento reúne textos de interés (y, creo yo, calidad) desiguales, como recordatorio de que, ya sea en universidades, en blogs o en revistas especializadas, el pensamiento es de y para personas, y en este sentido no puede ser menospreciado o ignorado por el sitio o el espacio del que procede, de la misma manera que no está justificado o fuera de duda por el hecho de salir de las aulas. Sin embargo, sí me parece un ejemplo encomiable de reflejar ese pensamiento sobre el cine que sigue entusiasmando y sigue hipnotizando a aquellas personas interesadas en lo que el cine es, representa y significa; es, por supuesto, una demostración de cuán necesario es unir, aun a nivel personal (o, sobre todo a nivel individual, diría yo) la experiencia exclusiva de cada uno y los discursos abstractos que habitamos; y muestra que, de la misma manera que cada cineasta o cada teórico construye el cine a través de sus películas o de sus tesis, cada persona acaba construyendo su propia visión de lo cinematográfico en las aulas, en la sala de su casa, ante el ordenador o leyendo un libro como el que nos ocupa. El cine de pensamiento es, en ese sentido, todo un éxito.

 

Ignasi Mena

 

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El cine de pensamiento / Josep M. Català (ed.) / Universitat de València, Universitat Pompeu Fabra, Universitat Jaume I, Universitat Autònoma de Barcelona / 1ª edición, 2014 / 253 páginas / ISBN 9788437091716

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