rayuela

 

Decir algo sobre Rayuela, la obra magna de Julio Cortázar, cuando ya se ha escrito tanto sobre ella, y cuando uno no es más que un lector enamorado de este libro, resulta difícil. Estamos ante una novela que no hay que leer a la ligera, no porque sea de lectura complicada, sino porque prácticamente cada página te atraviesa, te conmueve o te desgarra. El lector se entrega a los paseos sin rumbo fijo de Oliveira por las calles de París, a su gusto por las conversaciones intelectuales, a la frialdad que a menudo muestra hacia la Maga, su amante, y a la pasión con que ésta vive la relación. A Rocamadour, el niño de la Maga, que Cortázar llega a situar en el epicentro del absurdo más absoluto. A las reflexiones de Morelli, el escritor que nos deja toda una teoría de la literatura (que recomendaría a cualquier aspirante a novelista).

Esta joya de la literatura, que se publicó en 1963, cumple medio siglo de vida, razón por la que la editorial Alfaguara ha publicado una edición conmemorativa del cincuenta aniversario, que incluye una selección de cartas de Cortázar que contienen la historia de la novela. En la primera de ellas, le dice al escritor francés Jean Bernabé en 1958 lo que sigue: “Quiero escribir otra [novela], más ambiciosa, que será, me temo, bastante ilegible; quiero decir que no será lo que suele entenderse por novela, sino una especie de resumen de muchos deseos, de muchas nociones, de muchas esperanzas y también, por qué no, de muchos fracasos”. Los que ya hayan leído Rayuela entenderán rápidamente el valor que tienen estas líneas.

La historia de la literatura hispanoamericana ha definido Rayuela como una contranovela o una antinovela, seguramente aprovechando las etiquetas que el propio autor le ponía a su obra (“no es una novela, pero sí un relato muy largo que en definitiva terminará siendo la crónica de una locura”, dice en otra carta). Pero, me permitirán la osadía, a un servidor ésta le parece la madre de todas las novelas, como si Cortázar hubiese creado una especie de Big Bang literario y esta Rayuela ya existiera mucho antes de la propia literatura (“si te interesa saber lo que pienso de este libro, te diré con mi habitual modestia que será una especie de bomba atómica en el escenario de la literatura latinoamericana”, le confesaba en 1962 al poeta Paul Blackburn). Efectivamente, Rayuela fue y sigue siendo una bomba atómica: no hay nada que se le parezca y, tras leerla, todo lo demás parece reducirse a ceniza.

Rayuela condensa la esencia de la ficción, del lenguaje y del ser humano. Paradójicamente, una novela que parece contenerlo todo, “gira en torno a ese sentimiento de falta, de ausencia”, de “la búsqueda de lo otro”. Los personajes están en constante búsqueda, no solo de los demás, sino de sí mismos: “el protagonista está lejos de llegar a la meta que vagamente entrevé, su epopeya cómica, como muy acertadamente lo define usted, no es más que esa especie de búsqueda de un Graal en el que ya no hay la sangre de un dios, sino quizá el dios mismo; pero ese dios sería el hombre, aquí abajo, el hombre libre de todo lo que lo condiciona y lo deforma, empezando por los dioses mismos” (a Graciela de Sola, 1964). Seguramente, una de las citas más populares de Rayuela es un buen ejemplo de ese espíritu de búsqueda, la que pronuncia Oliveira sobre él y la Maga: “andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos” (capítulo 1).

La editorial Alfaguara ha apostado desde hace años por el legado de Cortázar, no solo publicando esta edición conmemorativa (que incluye también, además de las cartas, un mapa con el París de Rayuela). En el mismo sello pueden encontrarse sus relatos completos, otros epistolarios, textos dispersos e inéditos hasta 2009, y la última joya: sus Clases de literatura. No se pierdan nada de Cortázar, pero sobre todo no se pierdan Rayuela. Como dijo el propio Cortázar, “lo que le da a Rayuela, creo, su eficacia última, el impacto a veces terrible que ha tenido en muchos lectores, es otra cosa: es lo de abajo, los episodios irracionales, los asomos a dimensiones donde la inteligencia es como un nadador sin agua”.  

 

Manel Haro

@manelhc

 

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Rayuela / Julio Cortázar / Editorial Alfaguara / 1ª edición (conmemorativa), 2013 / 632 páginas / ISBN 9788420414706

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