montecore

 

Jonas Hassim Khemiri (Estocolmo, 1978), de madre sueca y padre tunecino, es un escritor que pertenece a esas nuevas generaciones nórdicas de autores de éxito creciente que van mucho más allá de la novela negra. En esta historia, epistolar, aunque las cartas sean ahora emails, se nos narran las peripecias de Abbas, un fotógrafo de éxito, con un hijo del cual se ha distanciado, interesado en escribir sobre la vida paterna con la ayuda de Kadir, un amigo de la infancia de Abbas. El autor, que admite que hay una pequeña parte de autobiografía en el texto, da incluso su nombre a ese hijo inquieto y curioso.

Abbas, el personaje central de la novela, se casó también con una sueca y emigró a un país absolutamente distinto del suyo. La novela no sigue un ritmo determinado, la vida del fotógrafo se reconstruye a base de momentos concretos, de la visión de su amigo, de las lagunas que los recuerdos personales no pueden evitar. En ella encontramos temas muy actuales: el racismo, el problema de la identidad, los prejuicios sociales en incluso la vida familiar de nuestra época, que admite tantas variables. La idealizada y próspera Suecia de los años setenta y ochenta nos descubre sus miserias y sus conflictos. La confrontación de mentalidades y maneras de ver la vida constatará la dificultad de integración de esas primeras generaciones  de inmigrantes, a caballo entre dos mundos tan opuestos.

El argumento es un factor relativo en esta novela, en la cual lo más interesante es el lenguaje. A pesar de los esfuerzos notables del traductor percibimos que se nos escapan muchos matices pues parece ser que en el original se empleó el sueco habitual de los inmigrantes, incorrecto y pintoresco, pero seguramente con muchos más matices comunicativos que la lengua  normativa. La recreación lingüística es la gran protagonista del libro, los escritores han sido los reinventores de la lengua literaria cuando, como en este caso, se han atrevido a traspasar las fronteras de la corrección, cosa que no siempre han admitido las editoriales convencionales. Al inicio de la novela nos inquieta incluso ese argot, hasta que no conseguimos habituarnos a él.

Puede que le sobren páginas y que algunos aspectos originales se repitan en exceso. Nos perdemos de vez en cuando en la historia familiar y los personajes femeninos son casi ausentes, incluso en el caso de la esposa sueca del fotógrafo, desdibujada y casi anecdótica.  Sin embargo se trata de una novela innovadora y original, con una buena dosis de ironía, una ironía algo amarga en muchos momentos,  una  novela de aquellas en las cuales a menudo es más importante lo que no se nos cuenta o la forma en qué se nos cuenta que el argumento. Aunque hay  bastantes notas que nos aclaran el significado de determinados giros lingüísticos no estaría de más un prólogo que nos situase en el contexto cultural y social de la Suecia actual y con referencias a las características generales de una lengua que nos es, todavía, poco familiar. El lenguaje, como percibe Abbas, es un gran factor de integración, pero la excelencia en su dominio no es nada fácil como no resulta nada fácil integrarse a fondo en una nueva patria.

Además de su interés, la novela nos proporciona muchos temas de debate para nuestro tiempo, sobre cosas como las patrias y las identidades, la cultura personal y familiar, las renuncias al pasado y la ambición de prosperar sea como sea.

 

Julia Costa

 

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Montecore: Un tigre único / Jonas Hassen Khemiri / Editorial Miscelánea / 1ª edición, 2011 / Traducción de Martin Simonson / 384 páginas / ISBN 9788493864422

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