En esta temporada Sookie conocerá las verdaderas intenciones de Warlow
En esta temporada Sookie conocerá las verdaderas intenciones de Warlow

 

(Puede contener spoilers): Tan sólo unos días después de que finalizara la sexta temporada, los responsables de la serie de HBO True Blood se han visto obligados a revelar  una de las grandes incógnitas de la season finale: si Eric Northman, personaje que interpreta el actor sueco Alexander Skarsgärd, seguiría apareciendo en la séptima temporada o no. El último capítulo acabó con su supuesta muerte y la avalancha de críticas y comentarios de decepción no se hicieron esperar. El secreto podría haber sido la mejor baza para mantener enganchados a los espectadores durante todo un año, justo lo que tardará en estrenarse la siguiente tanda de episodios, pero conocedores de que para muchos el personaje de Eric es el mejor de la serie, prefirieron confesar que el vampiro vikingo más sexy de la televisión sobrevivirá. A pesar de que le hayamos visto arder, no debe extrañarnos que finalmente esté vivo, ya que en True Blood son expertos en jugar al despiste y hacernos creer que ocurrirán cosas increíbles que luego prácticamente quedan como pura anécdota (¿o quién no creyó que Bill realmente no sería el mismo después de verlo convertido en un charco de sangre y después reencarnado en Lilith  al final de la quinta temporada?)

 

Gracias a la sangre curativa de Bill los vampiros podrán caminar a plena luz del sol
Gracias a la sangre curativa de Bill los vampiros podrán caminar a plena luz del sol

 

Esta era la primera temporada sin Alan Ball como showrunner, pero afortunadamente el resultado ha sido positivo y sus sucesores han conseguido una tanda de diez episodios (menos de lo habitual debido a la maternidad de la protagonista Anna Paquin) que han vuelto a exaltar la sangre y el sexo como uno de sus reclamos más importantes.  De hecho, existe un perfil en Facebook llamado  “I swear I’m not watching porn, it’s True Blood” (Juro que no estoy viendo porno, es True Blood), que ejemplifica a la perfección sus contenidos. Además, la serie se había quedado estancada en dos hilos argumentales: Sookie y sus múltiples escarceos amorosos y la caza de los vampiros, así que se ha agradecido que ahora hayan aparecido nuevas subtramas que enriquezcan cada capítulo: Arlene y Terry, la manada de hombres lobo contra Sam, el drama personal de Eric y su hermana Nora o los nuevos poderes de Bill.

Al principio de la cuarta temporada nos encontramos, con estupefacción, un salto temporal de un año. Ahora, al final de la sexta, han repetido la fórmula situando a los personajes seis meses después con importantes cambios: Sam es el alcalde de Bon Temps, Arlene regenta su bar, Sookie sale con Alcide, Bill vuelve a ser el de siempre y demuestra interés por su hada fetiche y en el pueblo se propone un pacto de supervivencia: cada humano establecerá un vínculo con un vampiro al que alimentará a cambio de que le proteja de los vampiros infectados con Hepatitits V. Quizá esta temporada no ha estado a la altura de las cuatro anteriores, pero nos ha devuelto algo de ilusión en comparación con la quinta,  aunque nos chirríen algunos cambios como el nuevo triángulo amoroso Sookie-Alcide- Bill (¡por favor, lo de esta chica ya no tiene coherencia!) y se echen terriblemente de menos los momentos con Eric. Por suerte, ya nos acaban de confirmar que en la séptima temporada volverá y, le pese a quien le pese, eso ya es un aliciente para continuar viéndola para muchos.

 

Patricia Tena

 

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