Alma Obregón, es, sin duda, la reina nacional de los cupcakes. Esta bilbaína afincada en Madrid comparte desde hace años sus recetas y trucos de repostería en su blog Objetivo: cupcake perfecto (que después se convertiría en un libro). Ahora presenta el programa de televisión Cupcake Maniacs en Divinity y acaba de publicar Objetivo: tarta perfecta (Aguilar), donde recomienda cincuenta variedades de pasteles. Además, en Madrid tiene una tienda y un taller de repostería creativa. Confiesa que trabajar prácticamente 24 horas al día para ella es una “gozada” y que no se imagina un futuro sin manga pastelera y dulces a su lado. 

 

Alma Obregón / Foto: Patricia Tena
Alma Obregón es una de las nuevas referentes de la repostería / Foto: Patricia Tena

 

“Me ilusiona pensar que mis recetas estarán en los momentos felices de otras personas”

 

Patricia Tena. Barcelona 

¿Cómo una licenciada en Comunicación Audiovisual y Pedagogía del violín acaba siendo una respetada repostera?

Todo empezó cuando estudiaba en Alemania. Siempre había vivido con mis padres y, al estar fuera de casa, me emocionó pensar que por primera vez tenía cocina propia y un horno para mí sola. Pero seguramente lo que más me influyó fue ver que no hacía amigos tan rápido como esperaba; los días se me hacían muy largos, llovía mucho, se hacía de noche muy pronto… Estaba de bajón y la idea de distraerme horneando me levantó el ánimo. Empecé a hacer cupcakes prácticamente a diario y me marqué como objetivo ir perfeccionándolos. Un día pensé que podía abrir un blog y compartir todo lo que iba aprendiendo. 

¿Por qué  crees que precisamente ahora ha surgido esta repentina pasión por la repostería creativa?

En Inglaterra o EE.UU. hace años que son algo cotidiano. Creo que aquí ha coincidido con la crisis económica porque hay mucha gente que no tiene trabajo y pasa mucho tiempo en casa. La gente quiere hacer cosas baratas y bonitas para distraerse y también para poder regalarlas después. Cada vez hay más personas que aprenden a hacer manualidades tipo muñecos de fieltro, broches, punto, gurumi… Los cupcakes también cumplen esa función, ya que los puedes hacer en casa sin gastar mucho dinero, pasar un buen rato y luego regalarlos y quedar de lujo. 

¿No es un hobby que puede resultar algo caro?

Todo depende de cómo se lo tome cada uno. Yo cuando empecé no tenía dinero y me apañaba con cuatro cosas que compraba en el supermercado. Se pueden hacer dulces de forma barata utilizando los ingredientes y herramientas más básicos. Lo que suele ocurrir es que, conforme te vas aficionando más, inviertes en otros productos como moldes diferentes, purpurina de todos los colores, colorantes… Puedes hacer una tarta usando cinco cortadores distintos, pero seguro que con uno solo podrías haberla hecho también. Te gastas el dinero que tú creas conveniente.

En la introducción de Objetivo: Tarta perfecta aseguras que te hacía mucha ilusión publicar este libro porque los pasteles siempre se asocian a momentos felices.

¡Es que es verdad! Normalmente comemos tartas en momentos memorables como cumpleaños, bodas, comuniones, bautizos… Me hace mucha ilusión pensar que alguna de mis recetas estará en los momentos felices de otras personas. Aunque confieso que yo tengo un recuerdo no precisamente feliz relacionado con mi tarta de comunión. Estaba ilusionadísima esperando que sacaran mi tarta y cuando la vi me quedé alucinada: ¡se les habían acabado las muñequitas y me pusieron el muñeco de un niño!  No me lo podía creer… De hecho, puedes borrar aquello de que todo empezó en Alemania, porque creo que realmente hago tartas por el trauma de mi comunión (risas).

¿Objetivo: Tarta perfecta era para demostrar que hay vida más allá de los cupcakes? 

La gente que se ha lanzado a la repostería por el mundo cupcake quiere probar cosas nuevas, pero las tartas siempre dan algo de miedo. Quería demostrar que hay recetas fáciles y muy ricas que no necesitan muchas herramientas o ingredientes. También quería huir un poco de la idea de que todo tiene que estar cubierto con fondant. Para ocasiones especiales como una boda o un cumpleaños es genial, pero para la vida diaria no es práctico. ¡Con una espátula y una manga pastelera, se pueden hacer maravillas! Además, no hay que olvidar que lo realmente importante de una tarta es el bizcocho.

¿Cómo elegiste estas cincuenta recetas?

La selección ha sido muy difícil porque tenía muchísimas recetas que quería compartir. Al final opté por incluir las que eran más sencillas y asequibles para que cualquiera las pudiera hacer en casa. He evitado, en la medida de lo posible, incluir ingredientes difíciles de encontrar y he intentado que fueran recetas  variadas, ya que si por mí fuera, todas hubiesen sido de chocolate y  mantequilla de cacahuete. ¡Soy muy golosa!

¿Hay alguna receta de cosecha propia? 

Sí, algunas recetas me las pasaron en su momento y yo las cambié un poco, como la del bizcocho de chocolate. Hay otras que más bien son investigación de ensayo y error, como la de Oreo, me equivoqué con un ingrediente pero decidí seguir adelante y hornearlo…y descubrí una tarta deliciosa.

¿Cuántas  veces has tenido que repetir alguna tarta hasta que ha quedado perfecta?

Hubo una en concreto, la de calabaza, que la repetí como seis veces. Al final me di cuenta de que me había equivocado con los medidores y por eso no me quedaba como yo quería. Con las fotos también soy muy maniática. Tanto en el blog como en los libros que he publicado, las fotografías las he hecho yo. A veces he acabado de cocinar una tarta a las seis de la tarde y es la una de la madrugada y estoy aún sacando fotos, cambiando la cubertería, buscando un ángulo perfecto, modificando la luz… Soy un poco obsesiva.

En este libro, como ya hiciste en el anterior, incluyes recetas para personas que padecen intolerancias a determinados alimentos.

Al principio, en el blog incluía alguna receta vegana pensada para los que no comen ingredientes de origen animal, pero empecé a recibir muchos correos de personas que no es que no quieran tomar un alimento, sino que ni pueden. Cada vez hay más niños que no pueden comer huevos o leche, gente mayor que no puede tomar azúcar, alérgicos al gluten… Siempre recuerdo unas pautas que pueden utilizar como que el huevo se puede sustituir por puré de manzana o plátano o que hay harinas de repostería sin gluten.

¿Cada cuánto es recomendable cocinar estos dulces para no abusar?

Yo cuando empecé cada día horneaba algo. Cuando estaba en Alemania éramos sólo dos y nos lo acabábamos comiendo todo nosotros, estábamos a punto de reventar y empecé a dárselos incluso a vecinos con los que casi ni hablaba. A día de hoy, prácticamente sigo haciéndolo todos los días pero no me lo como yo sola, ya tengo otras víctimas y son los clientes de la tienda. También los reparto por los comercios de al lado. Creo seriamente que cuando hagan una estadística de la obesidad en Madrid, el epicentro va a ser mi tienda (risas).

Precisamente, también hay detractores de este tipo de dulces que los consideran bombas calóricas.

Creo que es una tontería. Me parece peor comerme un bocadillo enorme de panceta con grasa que un cupcake. Lo importante es comer con moderación; si en general tienes una buena alimentación no pasa nada porque un día comas un dulce. No entiendo a la gente que los demoniza porque los bollos rellenos de crema, las palmeras y toda la bollería industrial pueden ser peor. 

¿Cuál dirías que es el secreto de tu éxito?

No lo sé, de verdad… Creo que ha sido simplemente suerte. Cuando la gente se empezó a interesar por los cupcakes, yo ya llevaba un año y medio como loca con ellos. Si buscaban información por internet, aparecía mi blog y eso hizo que subiera la popularidad. Lo que más agradezco es el cariño de la gente. Cada día recibo muchos e-mails que me emocionan y que me demuestran que merece la pena todo el esfuerzo: una persona que está pasando un mal momento y me dice que hornear le hace evadirse e ilusionarse de nuevo o unos padres que no tenían dinero para comprar una tarta de comunión para su hijo y han hecho una de mis recetas ellos mismos. No sé cuál es el secreto, pero sí sé que no podría estar más agradecida. 

 

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Las reseñas

almaobregon

Objetivo: Cupcake perfecto

Objetivo: Tarta perfecta

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