El asesino de La Pedrera COB

 

Aro Sáinz de la Maza ha entrado en la novela negra por la puerta grande, con un thriller psicológico trepidante y adictivo. Real y actual, incluso en demasía para los tiempos que corren. Olvídense por unos instantes del alud -incontrolable, como todos los aludes- del género nórdico, y sumérjanse en una cada vez menos amable Barcelona, convertida en un ampuloso escaparate. Tómense su tiempo: ésta es una de las novelas que no es tan fácil dejar de leer.

Es en esta Barcelona -la menos amable, la menos querida, si desean- en la que Aro Sáinz de la Maza arroja a su inspector Milo Malart, que empieza sus andanzas por el género negro de la capital catalana mal, muy mal, fuera del cuerpo de los Mossos d’Esquadra, y al borde de un precipicio (literalmente hablando). Sólo un caso fuera de toda lógica y la necesidad de contar con su especial intuición resolutiva justificarán la vuelta entre los suyos, aunque sea como un apestado.  Y, para colmo, bajo la supervisión de un canguro, la subinspectora Mercader -siempre ataviada con sus camisetas del FBI, del SWAT, de la DEA- que amenaza directamente sus planes de soledad, amenizada con frecuentes ataques de pánico y someros tentempiés de pan con tomate, ensaladilla rusa y pescadito frito (Malart siempre come lo mismo, a algunos lectores puede angustiarle su monotemática dieta).

‘El asesino de la Pedrera’ cuenta con un inicio trepidante como pocos para una ciudad como Barcelona. Un cuerpo carbonizado aparece colgado de la fachada de La Pedrera. Y no se trata de un cualquiera. El muerto es un exconseller y alto cargo de La Caixa. Ahí es nada. A partir de ahí, toda la investigación hace pensar que no será la única muerte violenta a la que tendrán que enfrentarse los Mossos. Malart se huele que se encuentran ante un asesino movido por una insaciable sed de venganza y que volverá a actuar. Con un presunto asesino en serie suelto, las altas esferas andan preocupadas, por descontado. Más aún si tenemos en cuenta la extraña relación que se teje entre sus crímenes y la obra de Antoni Gaudí, el mayor reclamo de la ciudad. Hay cosas que Barcelona no se puede permitir: una, que le fastidien la gallina de los huevos de oro del turismo; dos, que alguien desentrañe los tufos de su estabishment y remueva las aguas. Y Malart no parece estar por la labor.

Aro Sáinz de la Maza nos ha sorprendido con una primera novela que se antoja una auténtica bajada a los infiernos para una ciudad autocomplaciente que ya nada tiene ver con la que conoció a Pepe Carvalho. En definitiva, una excelente propuesta más para ajustar la novela negra barcelonesa a nuestros días.

 

Laura De Andrés Creus

 

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Entrevista con el autor

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El asesino de La Pedrera / Aro Sáinz de la Maza / RBA Libros / 1ª edición, 2012 / 570 páginas / ISBN 9788490062555

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