Jackson vuelve a las salas de todo el mundo para llevarnos de nuevo a la Tierra Media

 

Doce años han pasado ya desde que el director Peter Jackson llevase a la gran pantalla La Comunidad del Anillo, primera parte de la trilogía El señor de los anillos, basada en la novela homónima de J.R.R. Tolkien donde conocimos a personajes entrañables que ya han pasado a la historia no sólo de la literatura sino también del cine, como Frodo, Aragorn, Legolas o Gollum. Posteriormente, en 2002 y 2003 respectivamente, el neozelandés estrenó Las dos torres y El retorno del rey, consiguiendo batir récords de taquilla e incluso la tercera entrega pasar a la historia como la película más oscarizada, con once Óscars de la Academia, junto a Titanic y Ben-Hur.

Una década después, Jackson vuelve a las salas de todo el mundo para llevarnos de nuevo a la Tierra Media con El hobbit: un viaje inesperado y contarnos la historia de Bilbo Bolsón, tío de Frodo, sesenta años antes de lo acontecido en El señor de los anillos, iniciando así lo que será una nueva trilogía. Volvemos, pues, a la Comarca, región donde habitan los hobbits, de pies grandes y peludos y de un tamaño inferior al de los humanos e incluso los enanos. Seres tranquilos a los que les gusta disfrutar de su aburrida vida y de sus múltiples comidas diarias, a Bilbo poco le dura, pues el mítico mago Gandalf se presenta un día en su casa acompañado por trece enanos que buscan la ayuda del protagonista para viajar hasta Erebor y así derrotar al dragón Smaug y recuperar tanto su reino como el tesoro que la bestia custodia. De esta forma, tras intentar librarse en vano de acompañarles, Bilbo acaba formando parte de la que se convierte en la mejor aventura de su vida.

Con una calidad de imagen y unos efectos especiales que no hace falta ni detenerse a mencionar, a la altura de su trilogía predecesora o incluso mejor, esta primera parte de El hobbit nos devuelve, además, a muchos de los personajes de El señor de los anillos, interpretados por los mismos actores; apariciones, muchas de ellas, ausentes en el libro original de 1937. Siendo, además, bastante más oscura que el libro, Un viaje inesperado continúa aún así siendo una historia para todos los públicos y algo más infantil que las anteriores. Llena de aventuras, risas, trasgos, orcos, huargos y demás, la película alcanza su clímax cerca del final, cuando Bilbo tiene su primer encuentro con el sublime Gollum, sin duda uno de los mejores personajes de la historia del cine y la literatura, momento en que el joven hobbit conseguirá arrebatarle el anillo que dará pie, sesenta años después, a los acontecimientos que ya todos conocemos.

Con una duración de poco menos de tres horas, este “viaje inesperado” de vuelta a la mente del grandísimo Tolkien pasa volando y se disfruta como un niño de una piruleta. Ahora sólo queda esperar a diciembre de 2013 para el estreno de la segunda parte, La desolación de Smaug y después sólo siete meses más para la tercera entrega, Partida y regreso, que pondrá punto y final a la historia de Bilbo Bolsón y, posiblemente, a nuestros seis fantásticos viajes a la Tierra Media para siempre.

 

Joanma Tena

 

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Tráiler

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