Ben Affleck dirige la versión cinematográfica de la novela de Antonio J. Méndez

 

El pasado viernes 26 de octubre se estrenó en la cartelera la película Argo, la tercera dirigida por Ben Affleck, que como viene siendo habitual vuelve a demostrar que controla esto del cine como manifestó con Adiós, pequeña, adiós, la adaptación de la magnífica novela de Dennis Lehane o en Ciudad de ladrones, en la que también se puso tras la cámara. Affleck ya dio pruebas de su talento escribiendo con Matt Damon El indomable Will Hunting en 1997 y su carrera cuenta con papeles como los que hizo en esa película, en Persiguiendo a Amy, en Operación Reno o en La sombra del poder, para mí su póquer de ases interpretativo.

Pues bien, su interpretación de Antonio Mendez en Argo puede considerarse el repóquer, puesto que su actuación es extraordinaria. En esta ocasión Affleck ha buscado la inspiración en un hecho real, el asalto a la embajada de los Estados Unidos en Teheran de 1979, para crear una gran película que combina varios elementos destacables: un punto de humor muy interesante; la historia del cine dentro del cine; el elemento real, dramático e histórico; actuaciones creíbles, bien trabajadas y bien dirigidas.

La película explica un curioso plan de la CIA para extraer del Irán revolucionario del ayatolá Jomeini a seis empleados de la embajada que huyeron por su cuenta y fueron acogidos y refugiados del embajador del Canadá. El plan consiste en hacerlos pasar por un equipo de rodaje de Hollywood que ha venido a buscar localizaciones para rodar una película de ciencia ficción. Esa fue la tapadera real con la que los americanos consiguieron rescatar a sus seis diplomáticos y con este material Affleck construye una buena película que resuelve muy bien la ambientación, la recreación del Irán de 1979 y que cuenta con una gran verosimilitud sobre todo gracias a la magnífica interpretación del actor-director que hace que las dos horas del film se le hagan realmente cortas al espectador, que a pesar de saber que la historia acaba bien, está realmente inquieto en muchos momentos.

Ahora bien, junto al estreno de Argo ha llegado a las librerías Argo, el libro de Antonio J. Mendez, el espía de la CIA que organizó esta operación, -que ha contado con la colaboración del periodista Matt Baglio en la redacción. El volumen ha sido publicado de forma muy oportuna por RBA en su Serie Negra, en traducción de Víctor Manuel García de Isasi. Y bien, el resultado del visionado y lectura comparado (así ha sido, en este orden), nos presenta dos productos que a duras penas se parecen, por lo que la película aún me parece mejor –Affleck ha aprovechado una historia para subvertirla y crear una cosa completamente nueva, mucho más dramática e intensa- mientras que el libro lo considero muy interesante.

 

RBA Libros (Serie Negra) publica la novela en la que se basa la película

 

Antes de entrar en detalles sobre el mismo, un aviso para navegantes (entiéndase editores). Hay en España más de 8.000 periodistas en paro. Digo yo que habrá alguno con talento para escribir y convertir un montón de libros que son una auténtica patraña ensayística del todo incomprensible y aburridísima, en libros bien escritos, interesantes, fascinantes. Se puede perder el miedo de una vez a poner el nombre del negro en la portada –aunque sea en caracteres un poco más pequeños-  y se puede empezar a dejar de maltratar al lector con tesis doctorales escasamente atractivas a las que sólo se le han quitado las notas a pie de página. Hagamos de la unión entre investigador y divulgador algo que beneficie directamente a quien sostiene esta industria que no es ni más ni menos que el lector.

El aviso no es innecesario. Este libro se sostiene gracias a la colaboración y al trabajo de Mendez y Baglio (más los editores americanos, claro). Y su lectura es interesantísima, porque no duda en darnos muchos detalles sobre ese héroe americano que salvó la vida de sus seis compatriotas; y sobre todo muchísima información desde la política iraní desde 1935 hasta 1979 –por cierto, un detalle, uno de los estudiantes que asaltaron la embajada y retuvieron a los trabajadores durante 444 días era ni más ni menos que el primer ministro actual Mahmud Ahmadineyad, que sigue manteniendo el pulso con EEUU en este caso por el armamento nucler- y cómo los Estados Unidos mantuvieron en el poder al sha Mohammad Reza Pahlaví después de deponer en 1953 al primer ministro Mohammad Mosaddeq, cuyo principal pecado había sido nacionalizar el petróleo (es lo que se conoce como operación Ajax, anglo-británica, uno de los hitos de la Guerra Fría).

Méndez nos cuenta a la perfección cómo se falsificaron los documentos para los diplomáticos, se creó la tapadera y se inició la operación, y cómo se estableció la colaboración con el gobierno del Canadá. Todo es mucho más gris, sin tanto glamour y al final sin tanta épica como en la película. El resultado es un libro muy interesante sobre política exterior de los Estados Unidos, espionaje y movimientos internacionales donde los héroes son los buenos, escriben en primera persona  y nos hacen entender un poco más el mundo contemporáneo. Dos productos perfectamente compatibles y para nada excluyentes. Pero para saborearlos es mejor hacerlo en este orden: película y libro.

 

Sebastià Bennasar

 

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Tráiler

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Argo / Antonio J. Mendez (y Matt Baglio) / RBA Libros / 1ª edición, octubre de 2012 / Traducción de  Víctor Manuel García de Isusi / 296 páginas / ISBN  9788490064375

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