La serie cuenta con grandes actores del mundo del cine y el teatro americanos, como Angelica Huston

 

Hace tan sólo unos días terminó en Estados Unidos la primera temporada de una de las pocas apuestas exitosas del canal NBC para este año, Smash. Sorprendente es el éxito de esta serie musical, que otorga un respiro al canal del pavo real, pues todo seriéfilo sabe la mala suerte que este está teniendo desde hace un par de años con todo lo que estrena, que acaba en cancelación por falta de audiencia. Con una segunda temporada confirmada bajo el brazo, este show creado por Theresa Rebeck y producido por Steven Spielberg se ha convertido en la mayor competencia que podía salirle a la otra serie musical por excelencia, Glee, del canal Fox, superándola, a mi parecer, con creces en todos y cada uno de los quince episodios de esta primera tanda.

El argumento de Smash no podría ser más atractivo. Julia Houston (Debra Messing, Will & Grace) y Tom Levitt (Christian Borle, Legally Blonde: The Musical), escritora y compositor, respectivamente, de musicales en Broadway, tienen, gracias al asistente personal de Tom, una grandísima idea: llevar a los escenarios de Nueva York una obra sobre la vida de Marilyn Monroe. Y es aquí donde empieza la serie, que enseña a los espectadores más curiosos el proceso de creación de un musical y todo lo que ello conlleva: la búsqueda de productores para alcanzar un presupuesto, la escritura del guión, la composición de las canciones, la búsqueda de un director y, por supuesto, los castings, en los que dos chicas pelearán por el papel de Marilyn. Karen Cartwright (Katharine McPhee, participante de la quinta edición de American Idol) y Ivy Lynn (Megan Hilty, actriz e intérprete de numerosas bandas sonoras) pondrán a Tom, Julia y el resto del equipo en una difícil situación en la que hasta ellos pelearán por defender a su favorita, a la vez que entre Ivy y Karen crecerán la tensión y el odio capítulo a capítulo.

Pero no sólo de un buen argumento vive Smash. A pesar de que las dos protagonistas sean más o menos desconocidas, esta serie cuenta con grandes personalidades del mundo del cine y el teatro americanos, como Angelica Huston (La familia Adams), Jack Davenport (Piratas del Caribe), Will Chase (RENT) o la gran sorpresa de la serie, Uma Thurman (Kill Bill), que interpreta a la exitosa actriz de Hollywood Rebecca Duvall, que aparecerá a mitad de la temporada para hacerse con el papel de Marilyn.

Además de tan buen cast, el guión del show es muy entretenido, con las típicas historias de amor, desamor, odio, venganza y frustración, pero sin abandonar nunca el tema central de la serie: Broadway. Además, los fans de Marilyn Monroe estarán encantados con este drama, ya que muestra en todo momento una gran admiración por la difunta estrella. Eso sí, los mejores momentos de la serie son en los que se va mostrando la puesta en escena de las diferentes canciones que van componiendo para la obra, absolutamente brillantes y pegadizas, y me atrevo a decir que más de una vez todo el mundo se emocionará con algunas de ellas. Let me be your star, canción con la que se inaugura el ficticio musical y, a su vez, con la que finaliza el primer episodio de la serie, ya se ha convertido, de hecho, en un éxito en Youtube, donde ya pueden encontrarse cientos de covers por distintas personas. Aunque, personalmente, mi momento favorito de Bombshell, nombre que recibirá el musical finalmente, es cuando Marilyn y Joe DiMaggio cantan Mr. And Mrs. Smith, una auténtica delicia que refleja perfectamente cómo la actriz, a pesar de disfrutar de su fama, no deseaba otra cosa que una vida sencilla y ser feliz junto a su amor, deseo utópico llegado a cierto punto y posible motivo de su supuesto suicidio.

Evidentemente, se trata de una serie musical y quince episodios de cuarenta minutos que no pueden llenarse únicamente con canciones originales (compuestas, por cierto, por Marc Shaiman y Scott Wittman, ambos ganadores de un premio Tony), por lo que los personajes de vez en cuando cantan canciones que ya todos conocemos, eso sí, nunca fuera de contexto, a diferencia de Glee.

Así que, como decía, Smash ha sido una gran sorpresa y es una buena noticia que la hayan renovado para una segunda temporada, pues no sólo es entretenida sino que enseña cómo en el show business no todo es de color de rosa. Y ojalá la suerte le siga sonriendo y las verdaderas intenciones de NBC con este show, que es llevar Bombshell, una vez acabada la serie, a los escenarios, se hagan realidad.

 

Joanma Tena

 

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Tráiler

 

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