La sonrisa de Mari Jungstedt se abre paso en el Café Vienés del Hotel Casa Fuster. Se declara adicta al sol y a la playa, y un bronceado casi insultante viene a confirmarlo. De tan sana carcajada, a una servidora se le olvida por momentos que se encuentra ante una de las grandes autoras del género negro en Suecia. Como si los macabros casos a los que se enfrentan el comisario Anders Knutas y el periodista Johan Berg no pudieran haberse tejido arropados en esa contagiosa dicharachería. Mari Jungstedt pisa Barcelona para presentar la quinta entrega de su serie negra (Un inquietante amanecer, Maeva; Una matinada inquietant, Columna). En Suecia, la saga ya va por la décima edición. No le faltan adeptos.

 

La superventas sueca publica la quinta entrega de su serie negra / Foto: Laura De Andrés

 

“Es interesante observar cómo para otros países Suecia tiene esta imagen tan idílica de sociedad del bienestar. Porque no lo es”

 

 

Laura De Andrés Creus. Barcelona

Un inquietante amanecer se antoja un título premonitorio para una novela donde no existe redención para la culpa y la venganza.

No sólo quiero intentar escribir una buena novela negra, absorbente y emocionante. Siempre pretendo ir más allá, hacer emerger alguna historia más profunda que existe en mi interior y que necesito contar. En este caso, mi intención era explicar cómo un hecho particular que se sucede en un tiempo determinado puede llegar a afectar a tantas personas durante tanto tiempo. Se trataba de un sentimiento que me interesentaba muchísimo trabajar.

¿Adquiere mayor relevancia este tipo de sucesos si se producen en la infancia, en la juventud?

Para mí, cada historia es única. Es decir, trabajo sin ninguna estrategia a largo plazo, sino libro a libro. Cuando termino con uno es como si se abriese de nuevo una ventana en mi mente, y vuelvo a estar receptiva a cualquier inspiración externa, que se mezcla con mi bagaje anterior. Pero, viéndolo en perspectiva, es cierto, en mi obra se repite el tema de la infancia y la niñez, y cómo nos afectan las cosas que nos suceden durante esta época: la relación con los padres, la fragilidad, la exposición a la cual estamos sometidos durante este período… Es una mezcla de todo ello. Y en “Un inquietante amanecer” vuelve a aparecer. Se trata de un suceso que viene de lejos, pero que ha afectado a mucha gente durante mucho tiempo. Y me pregunto por qué sucede esto. De hecho, siempre me estoy preguntando por qué. Preguntarse el porqué resulta más estimulante que intentar encontrar el quién.

Usted es periodista, ¿deformación profesional?

Escribo también para mí, y ello me obliga a tener un sentido más profundo. Me dedico a investigar los espacios oscuros de la persona y me interesa especialmente desenmarañar los entresijos de las relaciones personales. Intento que esta búsqueda se repita en todos mis libros, reflejada de distintas maneras. Por esta  razón trabajo siempre con diferentes niveles de investigación.

Y entonces los inspectores dejan de ser sólo inspectores, y acarrean sus propias culpas…

Así es. En esta ocasión lo podemos comprobar con la inspectora Karin, quien olvida por un momento su condición de policía, y que se da cuenta que, ante todo, es un ser humano.

… y los periodistas también lo son, y se deben a su ética. No todo puede ser a cualquier precio. No todo vale.

Durante muchos años he trabajado para los servicios informativos del ente público sueco. Los periodistas debemos ser rápidos y tomar decisiones en el momento. Y muchas veces no tenemos el tiempo necesario para detenernos a pensar cómo lo estamos haciendo. Es uno de los puntos más conflictivos de la profesión, y quería que también se reflejara en mis novelas. Me parece un conflicto siempre actual. Como el debate que se genera en torno a cómo los medios deben tratar las víctimas y  sus familiares. Parece que necesitemos constantemente revelar más y más información, sin pensar que esta persona puede estar en estado de shock o no ver las consecuencias que este material pueden desencadenar. La gente de a pie no se lo plantea, pero nosotros tenemos una responsabilidad muy grande como periodistas, en este terreno. La literatura también me permite explicar este tipo de controversias de mi profesión.

También la difícil convivencia de la prensa y las fuentes policiales. ¿Esta relación amor-odio beneficia a ambas partes?

Creo que sí, aunque es una relación compleja. Tenemos una mutua dependencia. En el caso que se sucede en Un inquietante amanecer, la policía no puede revelar demasiado. Y los periodistas siempre andamos buscando más información.

Los temas de fondo –tráfico ilegal de alcohol, de trabajadores- nos dejan una imagen de Suecia nada desdeñable, muy lejana de la postal idílica que nos hacemos de su país.

(Ríe) Me resulta muy interesante observar cómo para otros países Suecia tiene esta imagen tan idílica de sociedad del bienestar. Porque no lo es. Tenemos una sociedad que funciona muy bien en comparación con otros países, es cierto, y disponemos de cosas muy buenas (sistema de seguridad social, igualdad), ¡pero también tenemos nuestros problemas! Mis libros también son un reflejo de la vida actual en Suecia, de qué manera vivimos nosotros. Por ejemplo, tenemos muchos trabajadores ilegales, que trabajan mayoritariamente en el ámbito doméstico, como construcción, limpieza del hogar o el cuidado de los niños. Y ahora el gobierno conservador ha bajado los impuestos para la ayuda en el hogar, con el fin que no se contraten trabajadores ilegales. Es decir, bajamos los impuestos a los ricos para que puedan contratar servicio para el hogar, pero al mismo tiempo existen cosas que no funcionan en nuestras escuelas, en nuestros hogares para gente mayor.

¿Se busca un chivo expiatorio en las personas que vienen de fuera?

Son los tiempos más difíciles cuando afloran este tipo de sentimientos. Ahora, los suecos empiezan a criticar sin tapujos la inmigración. Dicen que los inmigrantes han venido a nuestro país para quitar a los suecos sus puestos de trabajo. Y este tipo de sentimientos han favorecido el surgimiento de un partido más nacionalista que carga abiertamente contra la inmigración, ¡un partido que ha entrado en el parlamento! Esto en Suecia resulta algo extraordinario, y las opiniones más radicales encuentran en la red un excelente altavoz. Hay que tomarse estos síntomas en serio para evitar daños irreversibles, como la masacre acontecida en Noruega.

Los personajes también sucumben a su propia evolución personal. 

La historia es lo más importante, pero sin duda también lo son los personajes. Esta entrega, por ejemplo, se centra mucho en Karin. Ella ha sido muy misteriosa y ahora sabemos cuál es su gran secreto. Espero que los lectores entiendan por qué Karin es como es. Y su relación con Knutas va a ganar más peso en el futuro. Me interesa especialmente, porque no es una relación sin complicaciones. Vamos a ver qué sucede.

Por si Gotland no nos parecía suficientemente idílica, ahora convierte la solitaria isla de Gotska Sandön en escenario de su thriller. ¡Suecia es mucho más que Estocolmo! 

Por supuesto. En los últimos diez años encontramos Camilla Läckberg, con Fjällbacka, Åsa Larsson, con Kiruta, o yo misma, con Gotland. Cuando la gente lee nuestras novelas conoce pueblos que quedan al margen de las grandes ciudades. Y estoy convencida que esto permite acercar el lector aún más a la vida en Suecia. Gotland es para mí un personaje más. La trama de este libro podría haberse desarrollado en cualquier otros sitio, en cualquier otro país. Pero creo que Gotland es perfecto para la novela negra, una isla muy bonita, con un paisaje virgen. Me gusta trabajar con el contraste.

Las islas dan mucho juego…

Una isla es una habitación cerrada, lo que ayuda a crear una atmósfera muy especial.

¿Cuánto hay de Mari Jungstedt en sus obras?

Mucho. Los lectores suelen interrogarme sobre qué personaje soy yo, con cuál me identifico. Pero, en realidad, soy un poco de cada uno de ellos. Las experiencias que me han sucedido en mi vida real me afectan, por supuesto. Mi padre era alcohólico, tenía problemas importantes con mi familia, he sufrido bullying (Nadie lo ha visto)… Utilizo mi única vida para mis libros, pero la sazono con mucha fantasía.

¿Qué podemos esperar en la próxima entrega?

El próximo que se publicará en España (el sexto) es más profundo aún en el terreno psicológico. Una historia muy trágica. El que más cerca está de mi, en el que he depositado más sentimientos.

 

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Las portadas

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Un inquietante amanecer / Mari Jungstedt / Editorial Maeva / 1ª edición, 2012 / Traducción de Gemma Pecharromán / 288 páginas / ISBN 978845120827

Una matinada inquietant / Mari Jungstedt / Columna Edicions / 1ª edición, 2012 / Traducción de Anna Turró / 344 páginas / ISBN 9788466414135

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