España, 1870. El joven periodista Fernando Besora, natural de Reus, busca hacerse un hueco en el panorama literario de la época. Por eso no duda en trasladarse a Madrid buscando fortuna. Y la encuentra bajo la cabecera de La Iberia. Será precisamente en este periódico donde le será encargada una crónica que le llevará a seguir una inquietante investigación sobre rituales satánicos. Pero ésta sólo es la excusa de partida de José Calvo Poyato para situar al joven protagonista de su última novela, Sangre en la calle del Turco (Plaza & Janés), en la capital mientras se producen convulsas revueltas en pleno fragor de las decisivas revoluciones liberales que asolan Europa. Besora sucumbirá a las tensiones políticas de su tiempo y acrecentará su desasosiego enamorándose irremediablemente de Paloma Azpeitia, una amor imposible en una época donde las mujeres éramos para la familia poco más que una moneda de cambio.

De esta guisa, el joven periodista acaba involucrado en uno de los momentos cruciales de la historia más reciente de España, uno de sus episodios más importantes y enigmáticos, la muerte del general Prim. El 27 de diciembre de 1870, el presidente del Consejo de Ministros y ministro de la Guerra se despide cortésmente de diputados y ministros. Bajo una insistente nevada, su berlina se dispone a hacer el recorrido habitual hasta el Ministerio de la Guerra, donde se halla la residencia presidencial. Cuando la berlina entra en la calle del Turco, dos carruajes de caballos atravesados les impiden el paso. No hay tiempo para más. Tres individuos aparecen de la nada y abren fuego sobre la berlina. Todo lo demás es historia. Prim morirá tres días más tarde como consecuencias de las graves heridas producidas por el impacto de la metralla durante el asalto.

Casi 150 año más tarde, el asesinato de Prim sigue aún sin resolver. Al menos en lo que concierne al esclarecimiento de quiénes fueron sus instigadores. Los años pasados han permitido alimentar aún más las distintas hipótesis sobre el crimen, y Calvo Poyato emplea la novela histórica para hacer hincapié en ellas. De esta manera, el autor apunta que hay constancia de que Prim y uno de los generales que viajaba con él en esa berlina reconocieron la voz del diputado republicano José Paúl y Angulo ordenando abrir fuego. Paúl y Angulo fue también el director del periódico El combate, publicación que desaparecería sólo 48 horas antes del atentado, con un contundente titular de despedida: “Cambiamos la pluma por el fusil”. No era la primera vez que cargaba contra el gobierno. En su corta historia -55 números- no le había temblado la pluma para apuntar contra sus enemigos. Incluso había publicado: “a Prim hay que matarlo como a un perro, en la calle”. Casi profético. Pero no era el único que le tenía ganas al general. Las sospechas también recaen sobre el duque de Montpensier, casado con la infanta Luisa, a quien Prim no permitió reinar.

La opacidad del proceso judicial y las múltiples teorías e hipótesis barajadas a lo largo de los años han contribuido a cimentar el misterio del caso Prim, un magnicidio sin resolver, a pesar de las abrumadoras pruebas. El porqué de su irresolución es harina de otro costal. Sea como fuere, el talento para la recreación histórica de Calvo Poyato nos brinda de nuevo la oportunidad de conocer de manera amena un período de la historia más reciente reviviendo el espíritu del momento y ahondando en la sociedad española de finales del siglo XIX.

 

Laura De Andrés Creus

 

______

Sangre en la calle del Turco / José Calvo Poyato / Editorial Plaza & Janés / 1ª edición, septiembre de 2011 / 528 páginas / ISBN 9788401339707

Anuncios