De Alemania nos llega una novela que, a priori, tiene pinta de inquietante. Se trata de La sala de profesores, de Markus Orths, que ahora publica en castellano Seix Barral. En ella, un maestro recién titulado recibe la llamada de la administración para empezar a dar clases. Su destino, lejos de ser una escuela idílica, se revela como una jaula de leones donde el director ejerce un poder tiránico y el resto de compañeros se ven obligados a cumplir las extrañas reglas que impone aquél a diario, aunque eso signifique espiarse unos a otros. La sala de profesores es la estancia donde tiene lugar las reuniones y la comunicación de las manías del director, pero por los pasillos corren voces de descontento y rebelión.

Y decía que, a priori, parece inquietante, porque uno se espera una obra tremenda, dura e incluso trágica, quizá por la trampa que supone la imagen de la cubierta. Además, el libro viene con frases en la contraportada que asemejan el estilo de la novela al de Kafka y Orwell, pero uno empieza a leer y se da cuenta rápidamente de que se trata de una historia de humor, quizá una parodia sobre las jerarquías de profesores dentro de las escuelas o puede que simplemente el autor haya querido llevar a cabo un ejercicio kafkiano con alguna situación que puede vivir un tipo normal en el siglo XXI. Pero si fuera este último el caso, hay que avisar que el absurdo de Orths no tiene nada que ver con el existencialismo de Kafka, sino que lo que vemos en La sala de profesores es más bien un absurdo que tiende al despropósito, a la exageración de situaciones grotescas.

Aquí el protagonista no se hace demasiadas preguntas a sí mismo, sino que rápidamente entra en el juego del director. Tampoco el maestro vive complejas luchas interiores, sino que todas sus dudas e inquietudes están expuestas desde el principio. De hecho, todo está tan claro en las primeras páginas, que el resto es un registro de situaciones que, en líneas generales, se van repitiendo una y otra vez sin que veamos alterado el ritmo de forma significativa. Podríamos esperar un desenlace desquiciante o, cuanto menos, brutal, al estilo de La ola, aquella película alemana de Dennis Gansel, pero no se hagan ilusiones que aquí los alumnos ni pinchan ni cortan. Aunque el tema que toca Orths podría haber dado para una historia mucho más rica y compleja, La sala de profesores no pasa de ser una novela sencilla, bien escrita, pero excesivamente repetitiva y en algunos momentos pesada. Queda la sensación de que por mucho que uno rasque, no encuentra más que lo que ve a simple vista.

 

Manel Haro

_________

La sala de profesores / Markus Orths / Editorial Seix Barral / 1ª edición, octubre de 2011 / Trad. de María José Díez Pérez / 158 páginas / ISBN 9788432209376

Anuncios