Andrés Pérez Domínguez en Sant Jordi de 2010 / Foto de archivo de M. Haro

 

Manel Haro. Barcelona

La gracia del Premio Planeta ya no es sólo esperar a ver en las librerías la nueva novela ganadora de un certamen literario que alcanza este año su sesenta aniversario. Para periodistas y lectores curiosos, el premio empieza días antes, buscando por la red cuál es el nombre qué más suena, usando el teléfono o intentando tirar de la lengua a algún periodista quizá más informado, o con más olfato, sobre quién apunta más alto. Ocurre todos los años: Elvira Lindo, Javier Sierra, Javier Cercas… Son nombres clásicos que suenan en las quinielas. Tanto es así, que este año Juan Eslava Galán, miembro del jurado, decía con ironía que el Planeta 2011 iba, indudablemente, a manos de Javier Sierra.

Bromas aparte, en esta edición el nombre de la escritora colombiana Ángela Becerra es el que, con más claridad, se ha impuesto en la rumorología de la rueda de prensa previa a la gala de entrega del premio. La autora de novelas como Lo que le falta al tiempo, De los amores negados o Ella, que todo lo tuvo (todas publicadas en Planeta) es otro de los clásicos de las quinielas, pero parece que lo de este año va más en serio. Como finalista podría figurar el escritor sevillano Andrés Pérez Domínguez, ganador del Premio Ateneo de Sevilla en 2009 con El violinista de Mauthausen (Algaida), novela con notable éxito de ventas. Claro que, todo hay que decirlo, las quinielas del día antes de la entrega tienden a no ser demasiado sólidas: un mismo nombre mencionado por dos o tres periodistas se convierte inmediatamente en favorito sin tiempo para contrastar.

¿Cómo entra un autor en las quinielas?

Así de sencillo: un periodista hace una suposición a otro periodista. Éste informa a un tercero que ya tiene un nombre, por lo que en poco tiempo ya hay tres personas que van dejando ir el mismo autor o autora. A partir de tres o cuatro periodistas, el rumor se consolida y el nombre pasa a engrosar las quinielas. Y ocurre que quizá los favoritos ni siquiera han presentado novela al certamen. Así, el año pasado uno de los nombres fuertes fue Félix J. Palma (El mapa del tiempo), que aseguró no haberse presentado. Lo mismo que Javier Sierra, Andrés Neuman o Elvira Lindo otros años. Así que si un periodista tiene algún amiguete escritor al que quiere ayudar a promocionarse, basta con que mencione su nombre dos o tres veces y ¡zas!, a las quinielas.

A esta edición del Premio Planeta se han presentado 484 originales, en los que, según el miembro del jurado Carlos Pujol, han bajado lor argumentos sobre la Guerra Civil, pero han subido los de temática más exóticas, con historias de aventuras y viajeras con tintes históricos. Un día antes de la entrega del premio, José Manuel Lara Bosch ha aprovechado para recordar, un año más, que el nuevo panorama que presenta el libro digital necesita de una legislación que persiga con mano dura la piratería, ya que, si bien el nuevo formato es una “buena opción de futuro que convivirá con el papel”, no se debe olvidar que “la piratería acabará con la creación si no hay una ley que la persiga”.

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