Stefano Accorsi, en el papel de un viudo incapaz de reencontrar el amor

 

Parece obvio pensar que Francia e Italia siempre han sabido exportar su cine como una marca, especialmente las comedias, lo que ha provocado que haya un público fiel esperando nuevos estrenos. En los últimos años, películas francesas como Amélie (Jean Pierre Jeunet), Juntos, nada más (Claude Berry), Bienvenidos al norte (Dany Boon) o la más reciente Pequeñas mentiras sin importancia (Guillaume Canet) y las italianas Manuale d’amore, primera y segunda parte (Giovanni Veronesi), Ex (Fausto Brizzi) o incluso la más comercial Perdona si te llamo amor (Federico Moccia) han hecho que miles de espectadores mantengan su confianza en este tipo de películas. No es nada raro entonces que el director Philippe Claudel haya decidido escribir y dirigir Silencio de amor, película que integra la esencia de las comedias italianas y francesas.

En Silencio de amor, tenemos a un profesor italiano de historia de la música barroca, viudo, padre de una hija que está en plena adolescencia y hermano de un tipo que se niega a salir de su casa hasta que el “tirano” (como él lo llama) Silvio Berlusconi abandone el poder. Todos viven en Estrasburgo y cada uno de ellos mantiene su particular batalla: Alessandro (Stefano Accorsi) sabe que no puede volver a enamorarse después de la muerte de su mujer, mientras batalla para evitar que su hija crezca demasiado deprisa y para que su hermano salga de vez en cuando a tomar el aire; Irina (Lisa Cipriani), la hija, está harta de que su padre la trate como una niña y desea que este encuentre de una vez por todas a una mujer que le devuelva la felicidad; finalmente, Luigi (Neri Marcorè), el hermano, se dedica a pintar cuadros que no quiere vender mientras manda cartas denunciando la “tiranía” de Berlusconi.

Silencio de amor es una comedia romántica sobre la incomprensión y la búsqueda del amor. Contiene todos los ingredientes para gustar tanto a los espectadores fieles de las comedias francesas como de las italianas y, de hecho, se trata de una película divertida, enternecedora y con personajes originales: el tándem entre Alessandro y Luigi es de lo mejor del film. Hay que decir, no obstante, que el desenlace se mueve entre lo excesivo y lo adecuado, el espectador decidirá si cumple con sus expectativas. Su director y guionista, Philippe Claudel es también escritor de las brillantes novelas Almas grises, La nieta del señor Linh y El informe de Brodeck, en las que los argumentos quedan alejados del humor que destila la película pero conservan el aislamiento del ser humano.

Manel Haro

TRAILER

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