Kiko Amat cierra con esta novela la trilogía centrada en los adolescentes del extrarradio barcelonés, que inició en 2003 con El día que me vaya no se lo diré a nadie, continuó con la exitosa Cosas que hacen BUM en 2007 y acaba con Rompepistas. En este caso nuestro protagonista es Rompepistas, un skin miope, amigo de sus amigos y con serios problemas de amores, líder de una banda llamada Las Duelistas, de sonido angular, junto a su ex novia, Clareana, y Carnaval, su mejor amigo, que aunque sólo tienen cuatro temas propios, uno de ellos instrumental, acaban tocando en la fiesta de su pueblo en la verbena de Sant Joan.

A modo de diario, Rompepistas, durante el verano de 1987, contando con 17 años, explica sus problemas vitales. Obviamente alguno es más serio que otro, pero todos y cada uno de ellos llevan consigo una realidad latente, que seguramente hemos vivido alguna vez los que estamos rondando o pasado los cuarenta.

La lectura es rápida, vibrante, con un ritmo cortante, se podría hablar incluso de poesía de calle. La escritura de Amat nos transporta por momentos a una canción, con sus frases cortas, rápidas, extrañas, con muchos tics por parte del protagonista que hacen subir la acción. Incluso Amat y sus onomatopeyas recuerdan muchas veces a viejos cómics de superhéroes.

Amat es irónico, fresco, ágil, en momentos irreverente e incluso snob, y su novela es divertida, apasionante, sencilla, costumbrista y sin pretensiones, aunque con un poso de reflexión interesante. La busca del perdón, la amistad, los miedos, la relación paterno filial, el miedo a la muerte, las promesas sin cumplir, la música, todo eso y más encontramos en esta novela, algo que a buen seguro a más de uno nos pasó alguna vez.

Salva G.

 

Rompepistas / Kiko Amat / Editorial Anagrama / 1ª edición, 2009 / 320 páginas / ISBN 9788433923950

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