No soy la primera que lo dice ni probablemente voy a ser la última, pero estamos ante una novela magnífica. El taller de los libros prohibidos nos transporta a la Europa de mediados del siglo XV, a una sociedad marcada todavía por el feudalismo y donde la Iglesia continúa ejerciendo un gran poder sobre la sociedad. Todos están bajo su mandato pues ella es quien realmente gobierna y mueve los hilos de todos los ciudadanos.

La narración se ubica en la ciudad de Colonia, a mediados del siglo XV, en una sociedad feudalista donde la Iglesia y la nobleza tienen mucho poder todavía. La cultura está en manos de muy pocos y se va transmitiendo en forma de manuscritos. Un orfebre, Lorenz, está ideando un artilugio para poder hacer copias más rápido, pero desconoce la inmensidad de su invento. Poco a poco, y ayudado por sus amigos, un reducido grupo de eruditos que se reúnen en la clandestinidad, logra desarrollar su máquina, hecho que comporta grandes riesgos, pues existen muchos intereses en contra de la divulgación de libros prohibidos.

Estamos ante una gran novela histórica centrada en la creación de un artilugio tan conocido hoy en día pero tan temido en aquella época como es la imprenta, invento que sería la clave para cambiar una sociedad dominada por la ignorancia y por el temor a Dios, ante una Iglesia que controlaba al pueblo y lo mantenía controlado. No era extraño, entonces, que un pequeño grupo de intelectuales quisieran luchar por la difusión de las ideas.

Los personajes de esta historia tienen fuerza. A través de sus vivencias, se va construyendo la trama, aunque cada una de ellas, por sí misma, ya resulta atractiva. Tenemos a un orfebre, Lorenz; su hija, Erika, una niña de doce años; Nicolas Fisher, un copista de libros ambicioso; un arzobispo cruel; el burgomaestre corrupto; el sacerdote piadoso y un librero soñador.

Los intereses de unos y los sueños de otros luchan durante toda la novela (se mezcla el deseo de unos pocos para dominar a muchos) y van impregnando las páginas de pasiones, traiciones, supersticiones, ambiciones, historias de amor, miserias y penurias, todo ello perfectamente hilvanado. El autor muestra un gran conocimiento de la época, tanto del marco social como cultural. La descripción de ambientes, lugares y personajes es, sencillamente, magnífica. Gracias a ella nos podemos introducir en aquella sociedad y en los sentimientos de quienes pudieron vivirla.

Con un lenguaje sobrio, va narrando cada episodio consiguiendo que el lector quede totalmente atrapado en la trama. Ni sobra ni falta ningún elemento para poder comprender la situación delicada en que se encontraban los habitantes de Colonia durante esa etapa histórica tan importante para el desarrollo de la futura cultura occidental. A fin de cuentas, la sociedad no hubiese progresado tanto si antes algunos valientes no se hubiesen atrevido a luchar, incluso perder sus vidas, por la difusión de unas ideas y de una cultura. Novela muy recomendable.

Rosa Mingorance

 

El taller de los libros prohibidos / Eduardo Roca / Editorial Martínez Roca / 1ª edición, febrero de 2011 / 640 páginas / ISBN 9788427037090

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