Christopher Moore (Ohio, 1957), es autor de once libros, todos ellos auténticos best sellers. Su escritura está enmarcada en lo que se ha llamado “ficción absurda”, personajes comunes que se ven envueltos en circunstancias sobrenaturales y extraordinarias. En ésta el personaje común es C. Thomas Flood, su nombre de escritor, aunque para sus amigos siempre fue Tommy, un muchacho originario de Indiana, recién llegado a San Francisco, buscando su sitio entre los famosos escritores Beatnicks de aquella abierta ciudad. El personaje extraordinario es Jody, una chica con una vida sencilla, con su trabajo, su novio, sus amigas y todo lo que alguien que ronda la treintena puede desear. Hasta que una noche volviendo a casa es mordida por un vampiro y convertida para siempre en uno de ellos.

Tommy empieza a trabajar en un supermercado en horario nocturno. Jody necesita comprar unas cosas y cae por casualidad en el supermercado. Aquí empieza realmente la historia que Moore nos trae. Jody no puede salir de su casa de día. Tommy sólo trabaja por la noche. Ambos se necesitan. Y efectivamente acabarán como novios, aunque no será tan fácil. Alguien quiere acabar con Tommy y Jody tiene que hacer lo posible por que esto no pase. Tommy tendrá como aliados a los Animales, el grupo de compañeros que tiene Tommy en el supermercado, así como a El Emperador y sus tropas, un vagabundo con dos perros listo para entrar en la batalla.

Moore tiene frescura en su escritura. Aquí no encontraremos a Lestat, aunque tanto él como su autora, Anne Rice, aparezcan en el libro, ni al Conde Drácula. No. Los vampiros de Moore son desastrosos, torpes, divertidos, indecisos, pero con un corazón inmenso. Sólo se alimentan de personas enfermas, que ven tan cerca la muerte que no les importa llegar algo antes a la estación del tren que les conducirá directamente a la casa de la Doncella de negro.

Moore recupera alguno de sus viejos personajes en esta historia, como los dos policías que intentan resolver el caso de los asesinatos, Alphonse Rivera y Nick Cavuto o el mismísimo Emperador que ya aparecían en Un trabajo muy sucio.

La novela tiene un humor surrealista y un tono divertido en toda su duración que no decae en un solo instante, en parte por la prosa rápida y los diálogos ingeniosos que imprime Moore y en parte por los capítulos tan cortos que no nos dejan respirar. Sin duda aun siendo sencilla y llanamente una historia de amor imposible, Tommy tiene que vivir con la mujer que ama, aunque ésta esté literalmente muerta, las subtramas de la historia hacen de ésta una de las pocas novelas sobre vampirismo que realmente mereció la pena leer. No deberemos perdernos ¡Chúpate esa¡, segunda parte de esta novela.

Salva G.

 

La sanguijuela de mi niña / Christopher Moore / Editorial La Factoría de Ideas / 1ª edición, 2009 / Trad. de Victoria Horrillo / 320 páginas / ISBN 9788498005141

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