Miguel Hernández. Poeta. Son pocos los que nacen con el genio y el talento como principal aliento de su propia existencia. Son pocos a los que el tiempo nunca borra la magia de los versos que han parido. Pocos privilegiados. Pocos poetas inmortales. Miguel Hernández es uno de ellos, el más popular de los que cantan al campo, al aire, al mar, a los sueños. Miguel Hernández es uno de ellos, el más comprometido con la lucha por la igualdad, por la denuncia de las injusticias. Miguel Hernández es uno de ellos, el más feliz de los infelices, el más querido, el más amado.

La editorial Luis Vives nos regala, en una cuidadosa y bonita edición, una antología de los principales poemas de nuestro poeta oriolano. La música de sus versos está acompañada con unas ilustraciones suaves, sencillas, ingenuas incluso, bellísimas en su calidez de acuarela mediterránea, obra de la alicantina Paula Alenda, dando fe con ellas de la vitalidad y el simbolismo de las palabras de Miguel Hernández.

La antología está dividida en tres partes. En la primera se recogen sus primeros versos, con poesías donde el cariz de modesto aprendiz de poeta se engrandecen con temas tan esenciales en la vida de un trovador como las propias crisis existenciales, la decepción o el grito desesperado de quien ama. En la segunda parte del libro nos descubre su poesía militante, su poesía directa, donde nos retrata el sufrimiento de la guerra, donde él vive y muere y con la que nos conmueve a la par que él mismo decae en su entusiasmo inicial al vislumbrar el final de la contienda. La tercera parte de El silbo del dale es la más atormentada y reflexiva . Sus años de cárcel le hacen escribir con la sabiduría de la sencillez, con versos cortos, y poemas breves, con una profunda armonía, que despierta al que lo lee una sensación de desamparo, la misma miseria que el poeta sufrió por la pérdida de sus esperanzas, a manos de la prisión y la ausencia de los que amaba.

Elegía, El niño yuntero, Canción última, Llegó con tres heridas, Tristes guerras, Tus ojos parecen o Nanas de la cebolla no faltan en este precioso volumen, entre otros muchos poemas. La obra hernandiana es bandera y estandarte de la poesía social española y una de las más reconocidas dentro de la maravillosa generación del 36. Libros como éste hacen justicia a las millones de almas que descansan olvidadas en las gargantas de aquellos que alguna vez quisieron abrazar la esperanza de un mundo sin injusticias. Gracias, poeta.

M. Villanova

 

El silbo del dale / Miguel Hernández / Editorial Edelvives / 1ª edición, 2009 / 128 páginas / ISBN 9788426371249

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