Tonya Hurley triunfó el año pasado con la novela juvenil Ghostgirl (Alfaguara / Empúries), que narraba las peripecias de Charlotte Usher, una adolescente que se sentía invisible en el instituto y que un buen día pasó a serlo de verdad: se atragantó con un osito de goma y murió. Sin embargo, lejos de preocuparse, la joven aprovechó su nuevo estado para ser mucho más creativa y luchar por lo que siempre había soñado: ser popular.

Ahora, un año después, Hurley rescata a los mismos personajes y se adentra en una nueva aventura: Ghostgirl: El regreso (Alfaguara / Estrella Polar). En esta ocasión, Charlotte trabaja en una centralita telefónica del Más Allá atendiendo llamadas de adolescentes con problemas. Una de esas llamadas es de su amiga Scarlet, que se adentra en el mundo de los muertos con la intención de recuperar el alma de su hermana Pétula, que se encuentra en coma después de sufrir un accidente haciéndose la pedicura. Aventuras, amor y mucho humor están asegurados en esta fantasmagórica historia. Como reza la contraportada del libro: “Morirse de aburrimiento no es una opción”.

Patricia Tena. Barcelona

En 2008 se publicó la primera parte de la serie Ghostgirl. ¿Qué la motivó a escribir este libro?

La primera idea me vino estando en Los Angeles. Trabajaba como guionista para un show sobre adolescentes y constantemente veía tras las cámaras a niñas muy jóvenes cuya meta era ser populares. A raíz de este suceso, empecé a reflexionar sobre la popularidad y la invisibilidad, dos conceptos que se forjan durante los años de instituto. En esa época, muchos adolescentes se preguntan por qué los demás no los ven ni saben quiénes son.

¿Vivió de cerca esa experiencia?

Sí (confiesa con cierta tristeza).

Entonces, esta historia de fantasmas ¿es una metáfora para hablar sobre sentirse invisible ante los demás?

Efectivamente. Por desgracia en Norteamérica somos pioneros en este asunto, ya que tenemos la fea costumbre de criticar y catalogar a las personas que no son como nosotros. Muchos adolescentes sufren por no poder mostrarse cómo son por miedo a que los juzguen sus compañeros. Y lo más grave es que, aunque se origine en la etapa estudiantil, el sentimiento de invisibilidad puede perdurar durante toda la vida.

Uno de los capítulos se inicia con una frase de Jimi Hendrix: “Una vez muerto, tienes la vida solucionada”. ¿Podemos aplicar esta cita al caso de Charlotte?

Yo creo que sí porque cuando muere es cuando los demás empiezan a verla. Y ése era su mayor deseo.

Pero incluso muerta parece no integrarse dentro del grupo. Por ejemplo, cuando empieza a trabajar en la centralita telefónica para atender llamadas de adolescentes con problemas, su teléfono nunca suena.

En este segundo libro Charlotte comprueba que la vida después de la muerte, sigue siendo vida. Es decir, que la vida es una mierda y, cuando mueres, la otra vida es una mierda también (risas). Sin embargo, tenía claro que quería hablar del Otro Lado de esta forma y reflejarlo como un lugar donde tienes derechos pero también obligaciones. No me interesaba retratarlo como un lugar casi mitológico, con ángeles alados que entonan dulces melodías con sus arpas. Esta idea no va conmigo. Yo me inclino por pensar que sigues tendiendo unos objetivos que cumplir; aunque quizá la ventaja es que tienes más tiempo para conseguirlos.

En contraposición a Charlotte, se encuentran Pétula y Las Wendys, cuya mayor ambición es que las coronen Reina del Baile.

Me sorprende saber que vosotros no tenéis baile de fin de curso porque en EE.UU. es un acontecimiento casi tan importante como el día de tu boda. No exagero si aseguro que para muchas es la única razón que hay para ir al instituto (risas). Resulta triste y cómico a la vez, pero un determinado número de adolescentes no sabe hacia dónde dirigir sus vidas tras el baile. Es como una especie de meta que sabes que tienes que superar: conseguir un vestido precioso, que uno de los chicos del equipo de fútbol te invite a ir con él y te dé tu primer beso, que te coronen Reina del Baile… Las Wendys representan a este tipo de chicas y reconozco que meterme en su piel me ha resultado muy entretenido.

Siempre he pensado que la imagen que proyectan la televisión y el cine de estos adolescentes estaba caricaturizada. ¿Es así?

Digamos que esas películas, al igual que mis libros, lo exageran y lo llevan al extremo, pero que la base es muy real (risas).

En su libro, los personajes fallecen de forma bastante absurda: atragantados con un osito de goma, chamuscados por una cabina de rayos UVA, por su adicción a escribir en el blog, etc. ¿Lo hizo para desdramatizar la muerte?

Es cierto que las muertes que aparecen en mi libro son muy ridículas. Imaginarlas me resultó cómico y, teniendo en cuenta que las víctimas eran adolescentes, quería quitarle hierro al asunto. Aún así, creo que dentro de su absurdidad, hay un mensaje de cautela para la juventud.

Entonces, ¿cree que las novelas dirigidas al público juvenil deben adoctrinar o contener una especie de moraleja?

No necesariamente. Creo que es más importante que el libro conecte con el lector, no tanto que el autor le aconseje o le dé lecciones. Cada lector encuentra un motivo diferente para conectar con la novela y, afortunadamente, cada uno extrae sus conclusiones y lecturas. ¡Esa es la riqueza de la literatura!

Otro enganche para conectar con la historia son las frases de escritores y cantantes que incluye, los párrafos de canciones o las reflexiones filosóficas.

He incluido las canciones y las citas que me inspiran a mí personalmente. No sé si esta música es la que escuchan los jóvenes de hoy en día o no. Ni tampoco sé si para ellos Oscar Wilde tiene el mismo significado que tiene para mí. Lo que tengo claro es que los jóvenes de hoy en día son muy inteligentes y que el escritor siempre debe tratarles con respeto y mucha honestidad. Adoro escribir para los adolescentes y me parece extraordinariamente gratificante recibir sus muestras de cariño.

He leído que existe la posibilidad de llevar a la gran pantalla las historias de Charlotte Usher. ¿En qué fase se encuentra este proyecto? Muchos lectores imaginamos a Tim Burton dirigiéndolo.

Puedo adelantar que hay algunos directores interesados que ya están leyendo las novelas y entre ellos está, efectivamente, Tim Burton. ¡Adoro Pesadilla antes de Navidad! Independientemente del director que lo lleve a cabo, confieso que me encantaría ver mis historias en el cine o en la televisión. O, mejor, aún, en ambos medios. De momento, tan sólo puedo deciros que permanezco a la espera… y muy ilusionada.

Ha estado en Madrid y en Barcelona firmando ejemplares de Ghostgirl: El regreso. ¿Cómo ha sido el encuentro con los fans españoles?

¡Espectacular! Todos me han agradecido haber escrito este libro porque, según me han dicho, se han divertido mucho con él. Otros me agradecieron haber dado voz a una adolescente marginada, ya que se han sentido identificados. En general, me he llevado la impresión de que los fans españoles han conectado mucho con la historia y con el humor con el que la he escrito. Aprovecho esta entrevista para anunciar que amo España y que los fans españoles son los más fantásticos del mundo. ¡De verdad! (risas).

¿Cómo era el perfil de lector que acudió a sus presentaciones? A priori, por el aspecto de la novela, podríamos pensar que los seguidores son adolescentes de aspecto gótico o emo como Scarlet.

Lo cierto es que hubo unos cuantos, pero fue maravilloso comprobar la variedad de lectores que tengo. Es cierto que el aspecto de la novela, que aprovecho para señalar que tiene un diseño fabuloso, hace pensar que se trata de una novela gótica, pero el interior no lo es. Los sentimientos son universales y al final, creo que tanto los populares, como los góticos, como los pijos acaban sintiendo de un modo parecido.

¿Aún se sorprende al comprobar el éxito de sus novelas?

La literatura siempre es sorprendente: tú escribes una historia desde tu oficina en una parte del mundo y luego viajas y te das cuenta, como he dicho, de que los sentimientos que has descrito son universales: el amor, la soledad, el sacrificio… Es algo que supera cualquier océano o frontera y es muy gratificante comprobarlo. Realmente es una experiencia única que nunca seré capaz de describir con palabras.

NUESTRA RESEÑA

Clicka para acceder
Anuncios