Con Deseo de ser punk Belén Gopegui vuelve a la carga con otro personaje acomodado que decide dar un giro drástico y repentino a su vida. Esta vez, la autora centra su atención en Martina, una adolescente ejemplar, buena hija y buena estudiante, que de repente pierde el interés por sus estudios y por mantener la convivencia en casa. La muerte del padre de una amiga, que trató a Martina por primera vez como a una adulta, le ha provocado un extraño desánimo. Martina se da cuenta de que, en el fondo, está desubicada en su propia vida, empezando por no tener una música que la defina. A lo largo de la novela, la adolescente divagará hasta intentar saber qué quiere hacer con su vida una vez ha muerto el padre de Vera.

Esta Martina viene a Enlace ser una mezcla entre Manuela y Susana, dos de los personajes femeninos principales de la anterior novela de Gopegui, El padre de Blancanieves. Manuela era una profesora adinerada que decidía cambiar de vida, abandonarlo todo y marcharse para ver las cosas de otra manera; Susana formaba parte de un grupo de jóvenes comprometidos con el mundo que creían que los pequeños gestos eran el primer paso para cambiar la sociedad. Martina tiene ese espíritu de cambio y de compromiso social. Por esa razón, Deseo de ser punk es algo así como una hermana pequeña de El padre de Blancanieves, pero sin la gracia de la mayor. Esta novela suena a repetida, a tirar del hilo sin tener muy claro qué se va a sacar. Más allá del inconformismo de una adolescente tipo Holden de El guardián entre el centeno y del hilillo rockero que constantemente suena en estas páginas, la novela no me ha ofrecido mucho más.

Deseo de ser punk me ha parecido una aventura algo dispersa, con un desarrollo bastante lineal y un desenlace extraño y forzado, que me recuerda más a la literatura juvenil que a la narrativa de adultos.

Manel Haro

 

Deseo de ser punk / Belén Gopegui / Editorial Anagrama / 1ª edición, 2009 / 189 páginas / ISBN 9788433971951

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